SANGRE DE DRAGÓN


Erase una vez una familia de guerreros. Vivían en una humilde aldea, cerca de Italia, en las fronteras.
Un día el padre decidió ir a la ciudad para hacer unos recados:
Me voy a la ciudad a visitar a un amigo” -Dijo él.
Ten cuidado, que hay mucho ladrón suelto”.
El padre cogió su espada y se fue.

Pasaron los días y el padre no aparecía por ningún sitio. Cristian, su hijo, decidió ir a buscarlo a la ciudad. Cuando preguntó por él a los guardias le dijeron que había sido ejecutado por conspiración contra el papa, único sangre de dragón.
Los sangre de dragón son personas que pueden controlar a los dragones a su antojo.

Pero eso es imposible, mi padre nunca intentaría nada contra el papa”. -Dijo asustado.
Eso es lo que nos han comunicado”. -Dijo el guardia.
¿Cómo te llamas?”.
Francisco”.
Francisco, ¿me ayudaras en mi aventura?”.
¿Por qué debería ayudarte?”.
Porque sé lo poco que cobras y yo te pagaré
más”.
Está bien”.
Así los dos aventureros decidieron salir a la busca del Papa.
Buscaron en Venecia donde encontraron a su tío. Los llevó a una villa cerca de Venecia y les dijo que fueran a Florencia para buscar al “Zorro”, un ladrón que lo sabía todo, bueno ''casi'' todo:
Sobrino debes de ir a Florencia. Allí hay un hombre llamado ''Zorro'' que lo sabe todo” -Dijo su tío.
Está bien, tío, tendré cuidado” -Respondió.
Espera, toma esto” -Dijo dándole un objeto brillante.
¿Qué es esto?” -Preguntó.
Es el fruto del Edén, el artilugio que hizo que Adán y Eva tuvieran que abandonar el paraíso. Te lo doy porque el papa tiene el bastón del Edén, lo que utilizó Dios para expulsar a Adán y Eva”
“Gracias, seguro que me sirve”, respondió riendo.

Cuando Cristian llegó a Florencia no encontró al Zorro; el Zorro encontró a Cristian.
“¿Quién eres?” -Preguntó Cristian.
“Oh, muchos me llaman ladrón, otros asesino, la mayoría me llaman Zorro, pero mi nombre real es Dani” -Dijo el Zorro.
“Te estaba buscando. Quería que me ayudaras...”
“¿A encontrar al papa? ¿Me equivoco?” -Interrumpió Zorro.
“Si,... pero como lo has sabido?”
“Creo que tu tío te lo dijo, lo sé ''casi'' todo.
Por ejemplo, no sé dónde se encuentra el papa en estos momentos, pero sí sé quién puede saberlo”.
“¿Quien?” -Dijo Cristian sin pensárselo.
“Lorenzo De Medicis”.
“¿El banquero? Pero... si era amigo de mi padre.
Sin embargo, es una persona muy poderosa. ¿Dónde puedo encontrarlo?”.
“Pues en la Gran Plaza”.

Cristian partió directamente hacia la Gran Plaza y dejó a Francisco abandonado.
Pero lo que Cristian no sabía es que Lorenzo iba a ser atacado por los súbditos del papa.
Lorenzo tuvo mucha suerte ya que Cristian llegó justo a tiempo para salvarlo.
Los súbditos escaparon pero Lorenzo vivía y eso es lo que importaba... de momento.
“¿Quién eres y por qué me has salvado?” -Dijo Lorenzo.
“Soy el hijo de tu amigo Giovanni”.
“Ah sí, Giovanni, él me salvó la vida una vez. Siento mucho lo que le pasó. Si hubiera estado en la ciudad nada de esto habría pasado”.
“No es culpa tuya, es culpa del papa. ¿Sabes dónde está?”.
Está en el Vaticano buscando una tumba sagrada o algo parecido”.
Vale, muchas gracias”.

Cristian salió disparado después de recoger a Francisco. Los dos alquilaron unos caballos para ir más rápido. Cuando llegaron tuvieron que luchar contra bastante montones de guardias que protegían al papa.

“Ahora seguiré yo solo, tu espera aquí”. -Dijo Cristian.
No yo te acompañaré”. -Dijo Francisco.
Como te vea cerca te juro que te mataré”. -Dijo exaltado.

Lo que no sabía Cristian es que Francisco ya no era un guardia a sus ordenes; ya era su amigo.
Está bien”.
Mientras Cristian buscaba al papa, Francisco se preguntaba varias cosas, como qué era Cristian para él.
“¿Por qué le ayudo? Dijo que me pagaría el doble pero estoy arriesgando mi vida. Creo que es mas que mi jefe... ahora es mi amigo. Debería ayudarle... ¡No, TENGO que ayudarle!” -Pensó mientras se dirigía en su ayuda.


Cristian encontró al papa y se dirigió a embestirle pero el papa dijo:

“Si me matas el mundo estará perdido. ¡Nadie sabe controlar a lo dragones, solo yo puedo! Te mostraré un ejemplo” -Dijo.

Justo al terminar la frase un dragón se abalanzó sobre Cristian; suerte que le dio tiempo a esquivarlo, pero no se fijó en la cola del dragón y le dio de lleno. Recibió varios cortes en el brazo y en la pierna.
Justo cuando el papa se dirigía a terminar con él, Francisco le disparó con el arco y el papa retrocedió. Acto seguido, el dragón atacó a Francisco y este acabó gravemente herido en el suelo. Cristian saltó sobre el dragón y le clavó la espada en plena cabeza. El dragón murió y el papa salio corriendo. Cuando Cristian llegó hasta Francisco este dijo:

“Ahora sé por qué te he estado ayudando todo este tiempo. Porque te considero mi amigo; tu padre me ayudó mucho a entrar en la guardia” -Dijo casi sin aliento.
No,no,no,no,no,no,no por favor no te mueras te necesito para terminar mi misión T.T.” -Dijo entre lágrimas.
No te... preocupes por mí... solo... termina... con... él... por favor...” -Dijo antes de morir por hemorragia.

Cristian salió corriendo detrás del papa. Pero él había huido hacia una cámara secreta. Por suerte descubrió la combinación y entro.

“Una lucha limpia, sin armas, sin guardias, solo tu y yo puño a puño” -Dijo Cristian.
“Está bien, pero te aseguro que no pienso dejarte con vida” (Risa de malo como muajajajajaja) -Respondió.

El primer golpe lo dio Cristian, pero el papa tenía el bastón del Edén, que lo hacía dos veces más fuerte. El papa le devolvió el golpe y Cristian acabó estampado contra una pared. Cuando Cristian se dio cuenta de que podía perder, cogió el fruto del Edén y sacó un cuchillo que llevaba escondido en el tobillo.
Lo peló y se lo comió.
El papa sufrió un síncope repentino y Cristian descubrió los secretos de cómo controlar a los dragones. Se le ocurrió darles de comer y quitarles las pulgas. Esa era la clave.